La idea de que los seres vivos evolucionan proporcionó el marco conceptual que permitió entender el sentido de los nuevos conocimientos y explicaciones de geólogos y naturalistas, aunque los científicos del siglo XVIII no se mostraron demasiado inclinados por aceptarla. Entre los que la consideraron favorablemente se contaron Erasmus Darwin, abuelo de Charles, y Georges-Louis Leclerc, conde de Buffon.El más importante de los evolucionistas anteriores a Darwin fue el francés Jean-Baptiste de Monet, caballero de Lamarck, quien había estudiado medicina y botánica y, en 1793, ya renombrado taxónomo, fue designado profesor de zoología en el Jardin de Plantes de París. Lamarck había advertido una clara relación entre los fósiles y los organismos modernos. A partir de estas observaciones dedujo que los fósiles más recientes estaban emparentados con los organismos modernos. Esbozó una teoría de la evolución biológica que se puede sintetizar como sigue:
los individuos cambian físicamente durante su vida para adaptarse al medio que habitan;
los organismos adquieren caracteres que no tenían sus progenitores. Estos cambios o caracteres adquiridos se deben al uso o desuso de sus órganos;
los caracteres adquiridos se transmiten por herencia biológica a sus descendientes
la sucesión de cambios adaptativos muestra una tendencia hacia complejidad y la perfección.
La teoría de Lamarck fue criticada con vehemencia por la comunidad científica de su época, principalmente por Cuvier, quien, además de ser un científico de renombre, ocupó el cargo de Inspector General de Educación en Francia. Este y sus contemporáneos insistían en que las especies habían sido creado de manera independiente y que eran inmutables. Para probarlo, hicieron varios experimentos. Uno de ellos consistió en amputar la cola a ratones, que, aún después de 20 generaciones de haber sido sometidos a tal cambio, producían descendencia con cola. En otras palabras, mostraron que los caracteres adquiridos por interacción con el medio (como la pérdida de cola) no se transmitían por herencia biológica. En esto, la visión de Lamarck, basada en el proceso de herencia de los caracteres adquiridos, no era adecuada, pero su intuición general de que las especies evolucionan resultó correcta.
2 comentarios:
Hola Mimi. Tengo una duda sobre el tema de evolucion. Cuando fuimos a Fecunditas, para nuestro trabajo de seminario, nos dijeron que el hombre evolucionó y no produce la misma cantidad de espermatozoides que antes. Ahora ya no se necesitan tanta cantidad como antes para lograr un embarazo de forma artificial, por esto el hombre no genera el exceso innecesario de espermatozoides. Es posible que esto sea cierto?
Gracias
Florencia Müller
En referencia a lo que Flor preguntó, que nos compete por el trabajo, tenemos una respuesta: las células cuentan con distintos mecanismos para proteger la integridad de sus genes, incluso enzimas que examinan constantemente el ADN y reparan los defectos provocados por la radiación, los cambios químicos o los errores de copiado. Cuando uno de estos cambios ocurre en una célula productora de gametas, es posible que la mutación se transmita a un descendiente y se introduzca en la poza génica de la población, es decir, la suma de los genes de toda la población.
Por lo tanto, pudo haber ocurrido que en poblaciones masculinas anteriores se haya producido esta mutación, trayendo aparejado esta deficiencia de espermatozoides en toda la población.
Esperamos que esto responda a tu pregunta, Flor.
Besos,
Catalina Orriols
Jimena Rodríguez
Maria Eugenia Davi y
Victoria Vicente.
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